Un líder en una empresa debe saber cómo desarrollarse, relacionarse, adaptarse y un punto que creo muy importante, el saber hablar. La mayoría de las veces un jefe o cualquier persona, ya sea en cualquier contexto o ambiente cree que por tener un “título” puede pronunciar las palabras que desee sólo por el simple hecho que el receptor no contestará y acatará las órdenes que éste recibe.
Es muy común encontrarse con situaciones en donde los jefes abusan de su autoridad y pueden expresarse ante sus empleados con palabras de regaño, groserías, y menosprecio. Esa generación de “jefes” chapada a la antigua debe cambiar y darse cuenta que sus empleados no ganan con un regaño, ni mejorará su productividad, ellos lo que buscan es simple apoyo y una crítica constructiva que les permita cambiar.
No es de sorprenderse que los empleados tengan miedo a expresarse ya que el ambiente laboral no se los permite ya que al final lo que encontrarán la mayoría de las veces es una penalización. El expresarse y decir lo que uno piensa sigue considerándose un tema el cual la mayoría de las empresas maquilla para dar una buena imagen. La gente no se expresa porque tiene miedo, a perder su trabajo, a las represalias y peor aún, al menosprecio.
La mayoría de los jefes no sabe lo desmoralizante que unas simples palabras pueden provocar. No saben cómo adaptar su educación verbal al entorno laboral y vociferan acabando con el espíritu laboral de sus colegas o subordinados. Creer que siempre tienen la razón es la principal razón por la cual lo hacen.
Un líder no debe acabar con el espíritu y ánimos de sus compañeros, deben buscar las palabras adecuadas por si alguien falla puedan encender esa llama y así obtener mejores resultados. El líder debe ser capaz de entender las diferentes visiones de quienes los rodean y unificarlas para obtener el éxito en conjunto.
Para resumir quiero decir que los líderes del futuro serán aquellos que tengan valores, que hablen con el corazón y con esto no quiero decir que sean suaves y débiles, son inteligentes y mejor aún, son aquellos que buscan hacerse sabios para enfrentar cualquier situación que se les imponga sin atropellar a su prójimo. Serán aquellos que puedan usar la frase, “trata a los demás como quieras que te traten”.