Siempre será mejor trabajar con una persona que tenga el entusiasmo y disposición para colaborar en equipo que con un individualista que dice tener todo bajo control y además viva con complejo de gerente, éstos últimos en vez de mejorar la eficacia de una empresa o equipo retrasan el sistema y generan conflictos entre los compañeros.
Cada vez es más común entre las empresas del primer mundo buscar personal que tenga habilidades como: toma de decisiones, auto aprendizaje, valentía gerencial, saber defender su postura, etc. Pero el enfoque que le están otorgando a estos conceptos han borrado los que realmente importan: nobleza, confianza, trabajo en equipo, pasión, adaptabilidad, escuchar a tu gente, innovación etc.
Me he frecuentado con muchos colaboradores que están muy acostumbrados a trabajar de manera individual sin importarles cómo es que pueden ayudar a sus compañeros a generar mejores resultados y mejorar el sistema. Viven el día a día trabajando sus actividades correspondientes pero olvidando que esas tareas están conectadas con varias personas o departamentos.
Son pocos los que se han preguntando el cómo puedo apoyar al departamento de junto, cómo nos podemos apoyar, o el cómo te ayudo. Los problemas se presentan pero una gran mayoría opta por dar la espalda y que otros los solucionen. El pensamiento típico individualista al estar enfrentando un problema es, “yo por qué lo voy a resolver si no forma parte de mi departamento”. Peo aún es no saber quiénes son tus compañeros.
Alguna vez se han cuestionado por qué los judíos en varios países forman parte de la clase social con mejores ingresos. Es muy sencilla la respuesta, trabajan en torno a ellos mismos, apoyándose unos a otros y lo que es más importante, conocerse. Su ideología es muy sencilla, “salir todos adelante”. Una persona que no conoce a su equipo está destinada al fracaso.
El pensamiento del “yo” debe empezar a cambiarse por el de “todos”. Cuando busquemos un bien, tratar de que no sea solamente en beneficio propio sino uno común. Si voy a cambiar las reglas que sean en beneficio de todos y no de uno. Este pensamiento representa todo un reto pero siempre será el mejor para obtener los mejores resultados. Los ejemplos son muy claros, los países como Alemania, Francia y Holanda también empresas como Whole Foods, GE, W.L Gore & Associates han y siguen utilizando este sistema colectivo con gran éxito.
Esta entrada está dedicada a mi equipo de calidad de LE y Sed.