Las empresas continuamente nos piden que sigamos los pasos una y otra vez para el éxito y obtener los números sugeridos por los jefes. Al seguirlos conseguiremos buenos resultados y generamos una buena imagen de que somos buenos empleados y sabemos seguir las reglas para el éxito corporativo, los que nos convierte en empleados estándar.
Como empleados estándar, o mejor dicho, mexicanos estándar, estamos diseñados y estudiados para seguir las reglas de los patrones, las corporaciones solicitan personal para que sigan las normas y pocas veces piensan en el potencial intelectual que éstos puedan generar. El título es en la mayoría de las veces la certificación que sabemos seguir la corriente estándar sin preguntar ni levantar la mano.
Con estas palabras no estoy peleando ni diciendo que trabajar para una compañía sea malo, ni que nos vayamos en huelga. Me refiero a que uno mismo cae en la comodidad que una empresa nos ofrece, nos damos cuenta que realmente si seguimos las reglas con respeto seremos empleados de confianza y funcionaremos como imagen de éxito de profesional.
Todos aquellos que tienen esa hambre de seguir generando ideas y llevarlas a cabo, los invito a seguir trabajando en ellas, ya sea dentro de la empresa donde trabajen o con las personas con las que tengan más confianza. Levanten la mano y expresen sus proyectos, se darán cuenta que hay gente que si los querrá apoyar. Aprovechen esa ambición y conocimiento para que volteen a ver a México como un país generador y desarrollador de ideas.
Tener una mentalidad de hambre intelectual generará una mejor imagen tuya, con mayor disposición y arriesgado. Poco a poco encontrarás apoyo, hasta de quien menos te imaginas. Aprovecha cualquier momento para pedir consejos de cómo mejorar las cosas o implementar nuevos conceptos, pero llévalas a cabo, en caso contrario quedarás como un hablador.
Lo más fácil siempre será seguir el estándar impuesto, esos pasos que una y otra vez sabemos que funcionarán ya que las compañías se han empeñado e invertido mucho para darnos lo mejor. Ahora nos toca demostrar que podemos pensar y que intelectualmente somos capaces de emprender nuestras ideas.